Aunque esta nota no es nueva, quien sabe si hasta los del boletazo están en esto, no sería raro que fueran los mismos y lo usen para sacar datos:
Secuestros virtuales, un delito en aumentoAlertan de una nueva modalidad para pedir dinero a las familias
MÉXICO (AP).— “¡Papá!, ¡papá!, ¡papá!”, fueron las primeras palabras que Rodolfo Melchor escuchó en su teléfono celular. Luego, otra voz le dijo: “Mi amor, soy yo. Me secuestraron”.
Hacía un instante, Melchor, quien repara máquinas de oficina, se tomaba un descanso con su asistente. Ahora, estaba escuchando por el teléfono que su esposa, de 29 años, y su hijo, de seis, estaban secuestrados.
Melchor colgó de inmediato y llamó a la policía, que acudió a su casa y confirmó que el secuestro era falso. Su esposa y sus tres hijos estaban a salvo.
Sin embargo, los 30 minutos transcurridos entre la llamada y la confirmación de que no había secuestro fueron los peores que ha pasado Melchor en su vida.
“Mi cabeza estaba dando muchas vueltas”, dijo Melchor, de 38 años. “La diferencia (entre la voz de la mujer que llamó y la de la esposa) no la noté, porque estaba en algún tipo de ‘shock’”, señala.
La familia Melchor fue víctima de un “secuestro virtual o sicológico”. Se trata de un falso secuestro cuyo fin es engañar a alguien para que pague un rescate sin que sus parientes estén cautivos.
El arma principal El arma o herramienta principal de este tipo de secuestro es un teléfono, usado por los delincuentes para hacer sus amenazas. Los secuestradores virtuales invaden las bases de datos como piratas informáticos o se hacen pasar por trabajadores de servicios públicos, en una llamada telefónica, a fin de obtener información sobre las víctimas potenciales. Posteriormente, vigilan los hábitos de la familia y eligen el momento en que alguien no está en casa para llamar. Otro método consiste en robarle a alguien su teléfono móvil, marcar el número registrado como “casa”, “mamá” o “papá” en la agenda y decirle a la persona que conteste que el propietario del celular está secuestrado.
Los autores de los secuestros virtuales suelen aparentar que son trabajadores de emergencias en el lugar de un accidente. Preguntan si algún familiar no está en casa. Si no lo está, anunciarán que no hubo accidente alguno y que en realidad han secuestrado a la persona ausente.
En algunos casos, los autores no se toman siquiera la molestia de aparentar un secuestro. En vez de ello amenazan con secuestrar a alguien si no se paga un rescate.
“Le hacen creer que saben todo lo que hacen, dónde estudian sus hijos, dónde trabajan y todos sus movimientos diarios”, dijo Nery Morales, portavoz de una prisión en Guatemala.
Arturo Arango, investigador del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad, una organización no gubernamental con sede en la ciudad de México, dijo que los secuestros virtuales ocurren todos los días.
“Los delincuentes descubrieron que amenazar a la gente por teléfono daba resultado y era un delito fácil de cometer”, acotó.
Expertos externan que en una región donde diariamente ocurren secuestros reales, los virtuales seguirán aumentando.
“Lo más preocupante es que no tenemos una forma efectiva de combatir esto”, dijo Arango.
La única forma es estar informados y contarlo a todos nuestros conocidos para que estén alertas con los datos, y estemos pendientes de sus equipos por que por allá nos pescan.
Vía
iario de Yucatán

hace unos dias llamaron y digeron que tenian secuestrado a mi hermano
[...] Tengan cuidado además con los secuestros virtuales [...]