Son los programas más tentadores para los piratas de la web
Navegar por internet es peligroso. Aparte de pestes electrónicas como virus y spyware, la web está cada vez más plagada de criminales a la caza de información no asegurada.
Los cibernavegantes deben ser tan cuidadosos como un navegante de verdad con su velero: a fin de cuentas, se trata de navegar por un mundo virtual. Independientemente del programa navegador que se use, basta un ajuste erróneo para exponerse a peligrosos escapes de seguridad.
“El navegador es el programa más peligroso”, advierte Christoph Fischer, experto alemán en problemas de seguridad informática. Los browser o programas navegadores son indispensables para representar las páginas web sobre la pantalla, pero están enraizados en el sistema operativo. Al mismo tiempo, toman contacto directo con ese reino del caos que es internet. Esto los convierte en tentadores objetivos para los piratas de la web.
Frank W. Felzmann, jefe de la división de seguridad en sistemas operativos de la Agencia alemana de Tecnología de la Información en Bonn, señala que todo esto “hace que el navegador sea más fácil de atacar”.
Cada programa tiene puntos débiles que pueden ser explotados por quien los descubra. Entre otros problemas, esto significa que el líder del mercado, Microsoft, tiene “graves problemas de seguridad con sus browsers más antiguos”.
Actualizaciones Incluso el navegador Firefox, de la Fundación Mozilla, desarrollado como la contraparte más sencilla del Explorador de Internet (IE) de Microsoft, tiene actualmente numerosos añadidos, los llamados “add-ons”. Estos programas auxiliares permiten que el navegador pueda ser personalizado para ajustarlo a las preferencias particulares del usuario.
Junto con la actualización regular del sistema operativo, del programa antivirus y de los programas firewall, Felzmann recomienda al navegante permanecer vigilante ante posibles amenazas a la seguridad de su computadora y de acercarse con cautela a sitios web desconocidos.
No todos están conscientes de las consecuencias de los vacíos en la seguridad. “Millones de personas son espiadas cada día mediante spyware. Están allí, desnudos, en la web”, señala.

