Servicio profesional de incineración de animales fallecidos
Hace un año, el médico veterinario Ernesto González Villasante advirtió que los habitantes de Mérida tenían problemas para la disposición final de los cuerpos de sus mascotas fallecidas.
Por lo general, iban a parar al basurero, un terreno baldío o la vera de la carretera…, situación que generaba un grave foco de infección sin control alguno.
Por eso decidió adquirir un incinerador para mascotas, dispositivo semejante al que se utiliza en las funerarias y cuyo fin es reducir a cenizas, bajo condiciones controladas, los cuerpos de las mascotas fallecidas.
Incipet es el nombre la empresa que ofrece el servicio, en el predio número 351-D de la calle 8, entre 7-A y 9, en la colonia Díaz Ordaz. El crematorio, que comenzó a operar a finales del año pasado, goza de aceptación entre el público y las clínicas veterinarias de Mérida.
El crematorio, explica el experto, puede reducir a cenizas el cuerpo de un animal de 50 kilos en sólo dos horas. Es decir, el cuerpo de un perro San Bernardo o Gran Danés queda reducido a cenizas cuyo peso no es mayor que el de un pequeño chihuahueño.
Los encargados del servicio aseguran que la cremación de los cuerpos de las mascotas se realiza de forma controlada para evitar problemas de higiene, Las temperaturas que alcanza el horno son suficientes para lograr cenizas secas y el proceso de molido de huesos permite obtener un incinerado total del cuerpo
Hola:
Deseo pedir un favor, tiene número Incipet?
Lo agradeceré mucho ya que desafortunadamente quizás tenga que despedirme de mi mascota y no deseo que termine enterrado en cualquier lugar.
Mil gracias.
No lo encontré disculpa. Busca en la sección amarilla.