Quedará paralizado con motivo de la “cumbre cultural”
CHICHÉN ITZÁ.— La zona arqueológica será una fortaleza impenetrable durante 20 horas a partir de mañana a las 5 de la tarde hasta la 1 p.m. del jueves, con motivo de la visita de Vicente Fox Quesada, George W. Bush y Stephen Harper, presidentes de México y Estados Unidos los dos primeros y primer ministro de Canadá el tercero.
El Patronato Cultur notificó ayer que ningún trabajador, ambulante u otro comerciante podrá estar dentro del parador turístico y la zona de vestigios arqueológicos en ese lapso de tiempo.
Cerca de 1,500 empleados, custodios, ambulantes, comerciantes, artesanos y guías dejarán de laborar por la “cumbre cultural”.
La paralización de la actividad turística implicará que se dejen de captar miles de pesos, que algunos comerciantes calculan en un millón de pesos.
Todos los días ingresan a Chichén 600 ambulantes, que se suman a 240 comerciantes instalados en el tianguis del parador turístico, y empleados de dependencias oficiales y de joyerías, una cafetería, el restaurante y librerías del interior de Chichén, a donde llegan 3,000 visitantes en promedio al día.
Los guías y agencias de viajes serán avisados de la medida, pues el espectáculo de luz y sonido del miércoles en la noche se cancela.
El cierre de la zona arqueológica generó muestras de inconformidad de los prestadores de servicios por los ingresos que dejarán de captar.
La hora de llegada de los jefes de Estado sigue sin conocerse.

