La televisión es una de las amenazas a su supervivencia
El escritor y periodista Mark Abley ha recorrido el mundo para levantar actas de las lenguas que están en peligro de extinción.
En una entrevista con Víctor M. Amela, del diario español La Vanguardia, indica que en la Tierra se hablan en la actualidad 5,500 lenguas, “según un criterio estricto”, y 6,800, “con un criterio más laxo”, aunque “lo cierto es que cada año son menos”: “Al igual que se sabe que miles de especies animales están desapareciendo del planeta…, ¡miles de lenguas están extinguiéndose!”.
¿Y quién es el agente exterminador? Depende: lenguas fuertes como el español, el chino, el ruso… La globalización del inglés… La expansión de la televisión…
La televisión, ¿asesina de lenguas? “La televisión es el gas venenoso cultural”, me ha dicho un lingüista… El declive de la lengua mohawk (en Canadá) se aceleró en los años 60, cuando dejaban encendido el televisor y los niños iban oyendo el inglés.
Aldea global, ¿lengua global? El aislamiento favoreció la diferenciación de lenguas. El inglés llegó a Nueva Zelanda hace sólo 200 años y tiene ya acento propio: si quedase aislada, en 200 años evolucionaría hacia una lengua diferenciada.
Por tanto, si crece la intercomunicación planetaria, crece también la uniformización.
Eso parece: se especula con que hace dos mil o tres mil años se hablaban en el mundo unas 10,000 lenguas. ¡Qué diversidad, qué riqueza! Porque cada lengua entraña una visión del mundo singular, única. Así, cada vez que una lengua desaparece la humanidad se empobrece.
¿Se sabe qué lenguas han desaparecido con mayor celeridad? En 1534, el explorador Jack Cartier recogió a dos indígenas de la isla de Montreal, con su lengua propia. Los devolvió dos años después. Lo malo es que se habían contagiado de enfermedades europeas y ningún explorador volvió allí hasta 70 años después… ¡y aquel pueblo, con su lengua, se había extinguido! Cientos de lenguas debieron de morir así.
Sí, porque un siglo después de la llegada de los europeos a aquel nuevo continente su población había decrecido en un 90%.
¿Qué lengua es la más vieja? El euskera. Hace tres mil años se hablaba ya en amplias zonas de la península ibérica, antes de la llegada de los celtas.
¿Y qué lengua tiene más hablantes? Como lengua materna, el chino: 1,200 millones de personas. Como lengua aprendida, el inglés: 2,000 millones de personas (para 400 millones es lengua materna).
¿Y cuál es la lengua con menos hablantes? El mati ke, en una zona costera del norte de Australia. Cuando estuve allí, en 2001, quedaban sólo tres hablantes. Hoy, no sé… Y en 1980 murió una anciana que era la última persona que hablaba tagish, una lengua nativa del norte de Canadá…
Un hablante solo ¡es ya lengua muerta! Hombre, podríamos grabarle, conservar la lengua, algún día recuperarla…
¿Como en un Jurassic Park lingüístico? La verdad es que jamás ha sucedido… Sí, es muy curiosa la historia de aquella lengua hablada sólo por un loro del Amazonas… El explorador Alexander von Humboldt, hace 200 años, cerca del Orinoco halló un pueblo extinguido por enfermedades del que quedaba un montón de esqueletos preservados azarosamente por resinas. Siguió avanzando y se topó con otro pueblo. Esos indígenas le mostraron un loro parlanchín, pero en una lengua que no entendían. Lo habían hallado cerca del pueblo extinguido: ¡era el único hablante de la lengua que habían hablado aquellos esqueletos! ¿Qué lengua le fascina más? Lo que me fascina es la facultad de ciertas lenguas de acumular conceptos en una sola palabra: gobray, en lengua boro, significa “caerse a un pozo por despiste”; onsra significa “amar por última vez”, y tienen otro verbo para decir “pretendo amar”. Y me fascinan los inuit, en Alaska, que al decirte puijilittatuq están diciéndote: “Él no sabe qué hacer debido a las numerosas focas que ha visto salir a la superficie”. Tienen decenas de vocablos para nieve, según su color, brillo, textura, estado…
¿Hay lenguas intraducibles? Hay conceptos intraducibles. De hecho, ¿es la poesía verdaderamente traducible…? Costó entender el hixkaryana hasta que en 1970 se vio que ponía delante el objeto, seguido del verbo y, al final, el sujeto.